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Agresividad en los perros

Lunes, 7 de Julio de 2008

Agresividad

Este extenso artículo, lo he realizado a petición de mi hermana y de una amiga.

A todos los que tenemos perros, nos preocupa la posible agresividad que pueda desarrollar nuestro fiel amigo. 

La agresividad es uno de los problemas más comunes a nivel mundial en animales de compañía. Una de las cosas que más tememos es que el compañero en quién confiábamos se muestre agresivo con nosotros.

Si  tiene un perro agresivo en su propia casa, la primera medida que necesita tomar, es visitar a su veterinario para eliminar cualquier causa física. Cualquier perro con dolor o malestar puede modificar su carácter y ser malo e irritable. Lo principal es asegurarse de que esté físicamente sano antes de dar cualquier paso.

Para los humanos el término agresividad, hace referencia a un conjunto de patrones de actividad que pueden manifestarse con intensidad variable, incluyendo desde la pelea física hasta los gestos o expresiones verbales que aparecen en el curso de cualquier negociación, incluso provocación y ataque. Como adjetivo, y en sentido vulgar, hace referencia a quien es “propenso a faltar al respeto, a ofender o a provocar a los demás, orientados a conseguir distintos propósitos. La conducta agresiva es una manifestación básica en la actividad de los seres vivos.

En los animales, por su naturaleza forman jaurías. Eso les permite tener un mayor éxito en la caza, defensa de su territorio y su cuidado de sus cachorros. Las jaurías están conformadas por una jerarquía social en el cual existe un líder que tiene entre otras funciones la de controlar las insubordinaciones y peleas de sus compañeros, cuidado de las hembras y su fertilización para mantener los mejores genes para la siguiente generación.

Lo que debemos entender lo dueños de perros, es que el perro al ingresar a nuestro grupo familiar nos ve como parte de una jauría y por este motivo debemos rápidamente mostrarle quienes están sobre él y que es lo que se puede o no hacer.

Si bien la agresividad se manifiesta normalmente para mantener el liderazgo, territorio o por miedo, también puede surgir como consecuencia de un dolor, patologías encefálicas o pacientes geriátricos (viejos).

Una vez comprendido lo anterior, debemos determinar cual es el tipo de agresividad que manifiesta nuestra mascota para poder tratarla y mejorar la convivencia en la familia.

Las Principales formas de agresividad en los perros son:

Agresividad hacia las personas.
Agresividad hacia otros perros.
Agresividad territorial.
Agresividad por miedo.

La solución de estas patologías siempre debe de ser dirigida y efectuada por un profesional.

AGRESIVIDAD: Existen diferentes causas de agresión en el perro, 2 principales grupos son con y sin causa orgánica:
Con causa orgánica
- Dolor
- Enfermedad
- Disfunciones en neurotransmisión 
- Lesiones cerebrales

Sin causa orgánica:
- Dominancia
- Miedo 
- Protección de recursos
- Protección al propietario
- Territorial
- Redirigida
- Predatoria
- Maternal
- Idiopática
- Juego
- Aprendida

¿Para que utilizan los perros la agresividad? “Supervivencia”

¿Qué significa supervivencia para un perro?

  • alimentación
  • evitar la depredación
  • reproducción
  • territorio

¿Cuándo puede ser un perro agresivo hacia una persona?

  • a la hora de comer, o cuando está en posesión de un hueso de roer o similar
  • cuando cree que va a ser agredido
  • en presencia de cachorros o hembra en celo
  • para proteger su territorio

En definitiva, un perro puede llegar a ser muy peligroso, independientemente de su raza y por ello vamos a intentar entender estos puntos.

Alimentación: ¿Cuántas veces hemos presenciado a un perro gruñendo ante su plato de comida?

Es necesario enseñar a un perro que no pasa nada si se le toca la comida, y por supuesto sin el uso de la fuerza. La violencia siempre genera violencia, hay que acostumbrar al perro poco a poco y con refuerzos positivos a que retirarles, tocarles o merodear por su comida no significa que se la vayamos a quitar, esto hay que hacerlo desde el momento que lleguen a casa de cachorros.

Si cada vez que merodeamos por su lado le regalamos un premio…. pronto estará deseando que lo hagamos. Así pues, debemos dejar eso de “te quito la comida por que soy el jefe” para acostumbrarlos de forma agradable a que quitarles la comida es siempre mas agradable que la comida.

Evitar ser agredidos: Es otra forma en la que nuestro fiel amigo se puede tornar una amenaza; si cree que va a ser agredido (de la manera que sea) puede responder con agresividad. Así pues, si un niño hace gestos y/o arremete un golpe al perro, aunque sea jugando, el perro puede volverse en su contra. Pensemos que los niños a veces pueden ser crueles con nuestras mascotas, y esto debe ser evitado.

También hay muchas personas a las que les gusta hacer “perrerías” sin pensar si quiera que eso pueda o no gustarle al perro y muchos al verse obligados usan su única arma, los dientes.

Reproducción: Éste quizás sea motivo menos frecuente de agresión, pero desde luego hay que tenerlo en cuenta, ya que normalmente la gente tiende a tener un perro, no varias parejas.

Para que un perro sea agresivo por reproducción, sólo es necesaria una hembra en celo. Cualquier macho se puede volver violento para acceder y/o proteger de otros machos a dicha hembra. Asimismo, cualquier hembra que tenga cachorros se puede volver muy agresiva para defender de posibles amenazas a sus cachorros.

Territorio: Para un perro un territorio puede ser desde su manta, hasta varios kilómetros, así que deberemos tener presente que el perro pueda lesionar a cualquiera si invade su terreno, aquí es de suma importancia que perro y niños aprendan a tratarse el uno al otro.

Así pues, hay que tener muy bien socializado y educado al perro desde cachorro, y sería conveniente acudir a un adiestrador o educador que utilice métodos positivos, el cuál nos dará las pautas necesarias para evitar al máximo la agresividad. Al mismo tiempo, es necesario si hay niños educarles de forma que vean al perro como un ser vivo, no como un juguete.

De todas formas, tengamos o no un perro bien educado, no deberemos dejar JAMÁS a un niño y a un perro solos sin supervisión.

Debemos dar paso a las nuevas formas de adiestramiento, basadas en estudios científicos en positivo y dejar de lado a los métodos antiguos, desfasados y nada respetuosos con los animales.

¿Por qué son agresivos algunos perros?

La agresividad en los perros tenemos que entenderla como un conjunto de factores ambientales, genéticos, individuales, fisiológicos, instrumentales y hasta patológicos. Como consecuencia de este fenómeno, se pueden encontrar distintos grados de violencia canina que siempre deben ser tratados por especialistas.

Los problemas de agresividad, son el principal motivo de consulta en relación con las dificultades de comportamiento. A esto hay que añadir que los accidentes más graves y habituales los sufren los niños, puesto que no son realmente conscientes de las amenazas previas al ataque del perro. Un conocimiento del lenguaje corporal de los perros puede evitarnos muchos disgustos. Asimismo, es de vital importancia conocer cómo se establece la jerarquía en la manada y las reglas que la mantienen en armonía.

El aprendizaje y la genética

Los comportamientos agresivos provienen principalmente del aprendizaje, aunque en algunos casos existe un origen genético. Este último supuesto, nos llevaría a hablar de las razas potencialmente peligrosas. Para controlar la tenencia de éstas, se han puesto en marcha numerosas normativas que obligan a sacarlas con correa y bozal, pasar un examen psicológico antes de adquirirlas o tener que contratar un seguro de responsabilidad civil.

Por otra parte, considerando el componente de aprendizaje, puede decirse que la agresividad es culpa del propietario. Esta es la opinión más extendida de algunos etólogos, que afirman que “cualquier raza puede ser agresiva debido a la ignorancia, falta de paciencia y desidia del dueño”.

La importancia de la prevención

Los problemas de agresividad se pueden prevenir siempre y cuando el propietario considere tres aspectos fundamentales:

- El primero de ellos hace referencia a la cría y socialización del cachorro. Una inadecuada educación nos puede llevar a comportamientos agresivos para ocupar un lugar predominante en la manada o a problemas de inhibición de la mordida. Por ello, es importante evitar destetes prematuros y garantizar un adecuado contacto del cachorro con personas, niños y otros animales.

- El segundo punto tiene relación con la utilización del castigo y la recompensa. Es esencial aprender a premiar y reprender de manera correcta la conducta del perro, el castigo nunca debe ser físico y debe aplicarse sólo si el animal es sorprendido en el acto.

- El tercer punto se refiere al diagnóstico precoz de los problemas de agresividad, puesto que cuanto antes se detecten será más sencillo controlarlos.

Cuando adquirimos un perro, independientemente de la raza, es fundamental ser conscientes de la enorme responsabilidad que tenemos como dueños de ese animal. Por ello, tendremos que vigilar la educación de nuestro perro, consultar cualquier problema con nuestro veterinario o acudir a un etólogo. Todas estas atenciones serán claves para conseguir una convivencia perfecta con nuestro perro.

Agresividad general, hacia usted o hacia otros perros.

Un perro agresivo con otros perros, es signo de un animal que no socializó correctamente de cachorro, es decir fue separado de su madre y hermanos antes de tiempo. Un perro bien entrenado y socializado deseará jugar antes que pelear con otro perro que se le acerque.

Una parte de la agresión de un perro hacia otro, tiene que ver con la Agresividad de Dominación. Esto ocurre tanto con los perros vagabundos como con los hogareños.

Para los perros que viven dentro de una casa, a veces es mejor dejarlos hacer lo suyo durante un tiempo, sin ningún tipo de interferencia. A menudo resuelven por sí solos este problema en un tiempo bastante corto, y cualquier interferencia de su parte solo prolongará el problema.

Pero si el problema sigue, y, por ejemplo, cuando sale afuera exhibe una agresión hacia perros extraños, necesita vigilar cuidadosamente y asegurarse de lo que sucede con sus perro en esas situaciones.

La agresividad de dominación podría ser peligrosa cuando se encuentran dos perros fuertemente dominantes. Mire si sus colas se alzan, y sus oídos se reclinan. Esto es signo de muestras de dominación, por lo que solo se debe separar a los perros. Es aconsejable entender el signo de posturas de los perros. Esto sucede cuando los perros, sea hacia otros perros o hacia el ser humano, luchan para ganar una posición superior en la jerarquía de la jauría o de la familia.

Como propietario del perro, es su responsabilidad asegurarse de que usted llevará a cabo esa posición de liderazgo. Si su postura no está definida, puede encontrarse que en determinadas ocasiones es desafiado por su animal doméstico, lo que puede causar numerosos problemas en el futuro.

La agresividad por miedo se manifiesta cuando un perro se ve arrinconado, y siente que debe luchar para salir de esa situación. Los oídos se pliegan completamente contra la cabeza, y la cola se mete entre sus piernas mientras que gruñen como muestra de defensa. Quite a su perro inmediatamente y como pueda de esta situación, y empiece a tomar medidas para socializarlo correctamente. Las clases de obediencia son muy necesarias para un perro que arremete por miedo.

Reacción al encadenamiento.

Nunca pude entender ni entenderé, por qué algunas personas adoptan un perro para tener un compañero, alguien que juegue con los niños, o por la razón que sea, y luego toman a este animal extremadamente sociable, acostumbrado a la vida en manada y lo atan, solo, lejos de sus humanos. Cada día, el perro, cuyo único propósito en la vida es complacer a sus humanos es forzado a ver como las personas van y vienen en su rutina diaria, tan cerca, pero fuera de alcance. Así que ladra y ladra,  gimotea a los niños que corretean por el jardín, porque claro, eso de corretear se ve muy divertido, más sólo le gritan que se calle y lo ignoran como si no existiera.

El tiempo pasa, y el perro comienza a sentirse territorial sobre el pequeño espacio al que su encadenamiento le deja “patrullar”. Después de un tiempo, ya no desea jugar, ni siquiera se acuerda por qué quería hacerlo. Sólo puede recordar que esas personas que se supone que tenían que amarlo y aceptarlo como parte de la familia lo ignoran y lo mantienen alejado, que esas personas que deberían de cuidarlo y protegerlo lo dejan afuera en los días fríos y permiten que los niños pasen a su lado, quizás molestándolo, por que, después de todo, saben que él no puede alcanzarlos. Tal vez le gritan o embroman, ya que están fuera de su alcance.

Este perro no sabe lo que es jugar con los niños, no sabe que con ellos hay que ser pacientes y tolerantes, nunca tuvo la oportunidad de aprender. No sabe cómo se debe de comportar ante ninguna situación, porque nunca fue socializado, su vida, toda su vida se limitó al los límites de la cadena.

Y entonces un día, uno de esos niños que tiraban piedras y lo molestaban con un palo no se aleja lo suficientemente rápido o se acerca demasiado al perro, y éste, asustado y acorralado decide proteger su escaso territorio… y le ataca.  Quizás, ni siquiera eran los chicos que lo solían molestar, sino simplemente alguien que (¡FINALMENTE!) se acercaba a jugar.

Pero el resultado es el mismo. Solo querían jugar, y su supuesto mejor amigo, quien ya no era ningún amigo, tiene una reacción que probablemente lo envíe al consultorio de veterinario para un adiós final. Quizás no era uno de los chicos que lo molestaban, quizás al fin era alguien que quería darle un poco de cariño, pero el perro no sabe, porque nunca antes se lo dieron, no sabe lo que es recibir un poco de afecto o algunas palabras cariñosas, a él sólo le gritaban “¡cállate!”.El niño en cuestión, en el mejor de los casos, necesita que le lleven al médico con urgencia, que le den puntos de sutura en el brazo o en las piernas y el supuesto mejor amigo del hombre es llevado a un lugar en dónde finalmente le ponen fin a su vida.

Por favor, no le haga esto a su perro. Los perros deben tener una bienvenida a su hogar como parte de la familia. Si usted no está preparado para hacer eso, entonces no adquiera un perro.

Agresividad de Posesión

El compartir no es un concepto innato de los perros, y si no se los educa desde temprana edad puede transformarse en una causa de agresión.

“¡No te a acerques al perro cuando está comiendo!” ¿Recuerda haber oído eso? Su madre / tío / abuelo lo decía siempre. Muchos perros tienen un problema con la “Agresión por Posesión”. Es decir “lo que es mío, es mío, y no lo permito ni siquiera mirar”. El compartir, es un concepto bastante ajeno para la mayoría de los perros, especialmente los perros que son el único animal doméstico en la familia. Un perro con agresión por posesión, cuidará sus pertenencias, sean estas su alimento, juguetes, o lo más valioso de todo, usted.

La manera más fácil de tratar esto es “sacarlo de su ombligo”. Consiga que su perro tenga que buscar sus propias cosas, previamente escondidas. Déselas luego, pero manténgalas en su mano por un rato, en forma de juego. Déjelo ver que incluso algún otro tiene algo que él desea, así el animal lo espera pacientemente y se acostumbra a no poseerlo todo el tiempo.

Enseñarle una actitud más flexible, también le ayudará. Cuando su perro tenga algún juguete en su boca, sáqueselo suavemente. Cuando lo tenga en sus propias manos, recompénselo y elógielo mucho. Al sentir el perro que tuvo una buena actitud al compartir su posesión, aprenderá que dar algo es un medio de conseguir otra cosa que puede ser incluso mejor.

Entrenar para la obediencia.

1. Ponga siempre primero a su persona. Pase primero a través de las puertas, suba primero en las escaleras, no lo deje decidir cuando quiere salir, dormir o comer: márquele usted sus tiempos y nunca lo deje salirse con la suya, ni sienta nunca que ha perdido el dominio sobre su mascota. Por mucho que pueda dolerle a usted, péguele o haga ruido con un periódico si es necesario. No utilice nunca un bozal: este método es anticuado y solo agregará más agresión.

2. Hágale trabajar para si mismo. Si el perro tiene hambre, haga que él se lo haga saber. Si por ejemplo, desea su comida, que le ladre hasta que usted le responda, pero no lo malcríe dándole todos los gustos fácilmente. Logre que obedezca a todas las órdenes que usted le enseña.

Recuerde: El castigo desde temprana edad siempre podrá ayudar, aunque solo en bajas dosis, por que la agresión fomenta agresión, y esto podrá hacer el problema peor. Si lo siente necesario, busque una ayuda profesional.

Comportamiento agresivo en perros.

Los perros no son malos porque sí. Aunque hay un alto componente genético de la raza a la que pertenecen, también influye en el temperamento agresivo de un perro la educación recibida y las experiencias vividas.

Hay razas de perros tradicionalmente agresivas. Por ejemplo, los Rottweiler, Ovejero Alemán, o Doberman. Estas son las razas en que primero pensamos cuando necesitamos un perro como guardián del hogar.

Si bien el rasgo agresivo en estos perros se trasmite de generación en generación, la educación recibida puede provocar profundos cambios en la personalidad de estos individuos, ya sea para disminuir su tendencia agresiva como para incrementarla.

Lamentablemente, muchas personas tienden a aumentar la personalidad agresiva de estos perros, estimulándolos con ese fin. Esto generalmente provoca más disgustos que satisfacciones, con noticias de perros que han atacado a sus propios dueños.

No obstante, si bien la tendencia agresiva en estas razas puede disminuirse, son animales en los que siempre conviene ser precavido y tomar los recaudos necesarios.

Hace algunos años, cuando los conocimientos acerca del comportamiento canino eran escasos, se pensaba que si un perro mordía a una persona se debía sólo a que el animal padecía alguna enfermedad, más precisamente, rabia. Si bien algunas veces ésa era la razón del comportamiento agresivo, en la mayoría de los casos respondían a causas totalmente diferentes. A pesar de que en la actualidad existen muchos lugares en los que no se diagnostican casos de rabia canina desde hace varios años, siguen existiendo situaciones en las que los perros agreden a los seres humanos. Los animales suelen no ser los únicos responsables ya que en muchos casos esta reacción responde al total desconocimiento que la mayoría de las personas tiene acerca del comportamiento de los perros y también a que muchas conductas agresivas son estimuladas, consciente o inconscientemente, por los propietarios.

Uno de los aspectos que hay que tener en cuenta es que la mayoría de los comportamientos agresivos de los perros son normales y no verdaderas patologías, aunque por supuesto existen conductas agresivas anormales, de origen orgánico. En una especie social como la de los perros, que actúa a partir de un sistema jerárquico, que caza en grupo y que realiza la mayoría de sus actividades coordinadamente, el orden es una premisa fundamental. Este orden es establecido sobre la base de diferentes interacciones en las que la agresividad suele ser un componente importante. A su vez, es a través de la agresividad que los animales defienden sus territorios de extraños.

La agresividad es considerada además una característica positiva en muchas razas de perros, especialmente en aquellas destinadas a proteger el territorio o la familia. También en muchos casos este comportamiento es estimulado en forma individual por muchos propietarios. Si un perro arremete e incluso lesiona a un delincuente que pretendía ingresar en nuestro domicilio, será calificado como un héroe. Pero si el mismo perro arremete contra un amigo que venía de visita será considerado como un individuo peligroso al que hay que sacar de la casa. Un ejemplo más de que los perros muchas veces son víctimas de nuestras propias incoherencias.

Finalmente, todo propietario de un perro debe saber que no existe un tratamiento universalmente válido para los perros agresivos, ya que la agresividad es un comportamiento sumamente complejo. Dado que puede responder a muchas causas distintas, en cada caso será necesario que un profesional especializado diagnostique adecuadamente el tipo de agresión que presenta el animal.

Agresividad por Encierro.

Este caso sucede muy a menudo en situaciones de negligencia. Luego de pasar meses y a veces años, encerrado en una jaula, solo o incluso con otros perros, estos animales comienzan a ver la jaula como su territorio, lo defienden cuando sea necesario. Peor aún, un perro enjaulado es un perro arrinconado, y todos sabemos que los perros ante este tipo de situación, sin la opción de huir, se ven sin ninguna otra opción mas que atacar. Con el tiempo el perro adopta esta actitud como parte de su comportamiento normal y ante la duda, atacan.

Los perros provenientes de alberges en ocasiones muestran una ligera tendencia a este tipo de agresividad, sin llegar a tal. Puede que los primeros días se muestren temerosos, para luego mostrar un alto nivel de hiperactividad, corriendo por todas partes al sentirse libres. En estos casos y por lo general este comportamiento es temporal, el perro se siente tan feliz de tener más espacio que es como si no quisiera parar nunca de correr, más termina una vez que se acostumbra al patio o jardín de la vivienda. Si en cambio el animal se muestra temeroso de explorar sus nuevos dominios, entonces es importante no presionarlo, dejar que se adapte poco a poco y que entienda que está en un lugar seguro.

Agresividad hacia otros perros.

Cuando un perro se muestra agresivo ante otros perros indica que no ha sido bien socializado. Un perro bien entrenado y que haya tenido contacto social querrá jugar y corretear con otros perros en vez de atacarles.

Parte de la agresividad hacia otros perros es para establecerse como líder. Esto ocurre tanto con perros de la casa como con extraños.

Para los perros de la casa, lo mejor es dejar que se las arreglen ellos, sin interferir. Generalmente el asunto se resuelve rápidamente y cualquier interferencia de tu parte sólo servirá para prolongar las cosas.

Cuando sales a pasear con tu perro y muestra agresividad hacia otros perros, tienes que poner atención para saber exactamente que está sucediendo. Si es agresividad dominante puede ser peligrosa cuando dos perros fuertemente dominantes se encuentran. Mira sus colas elevadas, las orejas hacia atrás, ambas señales son mensajes de superioridad y lo mejor es separar a los perros. Sutilmente, sin comenzar a tironear.

En cambio, si la agresividad es por temor es que tu perro se siente arrinconado y siente que debe de luchar para salir de la situación. Las orejas echadas hacia atrás, la cabeza gacha y la cola entre las patas, aunque gruñe y muestra los dientes, a la vez muestran claros signos de que tiene miedo. Retira a tu perro del lugar ya que puede morder por miedo, es bueno que trates de socializarlo apropiadamente.

 

Análisis de riesgo de agresividad.

Consiste en discriminar de forma objetiva aquellos casos que pueden y deben tratarse y aquellos en que la eutanasia representa la única alternativa razonable desde el punto de vista ético y en algunos países también desde el punto de vista legal. Una vez iniciado el tratamiento el médico es responsable junto con los propietarios de la prevención y el establecimiento de medidas de seguridad en un perro agresivo y la seguridad humana debe ser siempre la prioridad numero 1 del MVZ en cualquier tratamiento de agresividad canina.

Factores de riesgo

- Presencia de niños, ancianos o discapacitados psíquicos o físicos
- Presencia de personas con miedo al animal
- Ataques violentos
- Propietarios poco conscientes del problema
- Ataques inesperados
- Animales grandes

Agresividad por dominancia dirigida hacia humanos

Definición: Es un problema de tipo jerárquico entre el perro y uno ó más de sus propietarios.
Otras denominaciones:
- Agresividad competitiva o jerárquica
- Sociopatías
- Agresividad por impulso con componente de ansiedad
 
 
 
 

 

Origen: Especie cuya conducta social posee una estructura  jerárquica  y cuya formación se basa en relaciones de dominancia y subordinación entre sus miembros. El miembro dominante tiene acceso prioritario a recursos que considera valiosos.
Una vez establecida la relación de dominancia, se mantiene a través de un lenguaje ritualizado de dominancia y sumisión, donde hay un individuo que presenta señales de dominancia y un individuo que responde con señales propias de sumisión manteniendo de esta forma una cierta armonía en la convivencia, cuando existe una comunicación deficiente se puede dar una lucha real, cuyo vencedor ve reafirmada su dominancia.

Entorno doméstico: Como resultado del proceso de socialización con el hombre, el perro muestra pautas de conducta social y comunicación similares a las que muestra con otros perros, por lo que se hace muy importante enseñarle al dueño a interpretar y comunicarse adecuadamente con el animal y a establecer reglas de convivencia que fomenten el liderazgo positivo del humano en la convivencia diaria

Presentación clínica y diagnóstico: Es más común en machos adultos de 12-36 meses de edad, lo que coincide con la etapa de madurez social, aunque la edad de presentación depende de la tolerancia del dueño y su capacidad para identificar  las primeras señales de agresividad.

Blanco de agresividad: Aparece hacia ciertas personas  con las que el perro convive normalmente, es decir miembros de su grupo social, el perro no acepta plenamente la autoridad de sus propietarios, en situaciones específicas que reten el rango social dominante del perro. Ocasionalmente, aunque es menos común, también se presenta agresión por dominancia hacia personas que no forman parte del grupo

Contexto de agresividad:

- Acercarse o intentar tocar al perro mientras come o sostiene un objeto que considera de su propiedad.
- Establecer contacto visual directo con el perro
- Inclinarse sobre el perro o empujarlo
- Castigarlo física o verbalmente
- Molestarlo o intentar desplazarlo de su lugar de descanso
- Intentar colocarle correa, collar o bozal
- Intentar sujetarlo o inmovilizarlo físicamente
- Cepillarlo, bañarlo, medicarlo 
- Acariciarlo  cuando no lo pide
 
 
 
 

 

No es necesario que el perro reaccione de forma agresiva en todas las situaciones indicadas previamente para tener un diagnóstico de agresión por dominancia.
Es importante diferenciar la agresión por protección de recursos, la cual puede estar relacionada con la agresión por dominancia, pero también puede ser una categoría independiente así como  la agresividad por dolor en caso de manipulación física.

Otras conductas típicas de un animal dominante

- Apoyar las patas delanteras sobre la persona
- Bloquear con el cuerpo el desplazamiento de la persona
- Gruñidos espontáneos en respuesta a desafíos que el dueño no es capaz de identificar
- Establecer contacto visual directo con la persona
- Nunca presenta o se resiste  a  posturas de sumisión
Diagnóstico:
Forma típica: elementos fáciles de identificar
Problema complejo: presentaciones variables Impulsividad: Las señales de amenaza se encuentran disminuidas o ausentes.
La cronificación y el aprendizaje suprimen los elementos de amenaza en la secuencia agresiva.
Hay algunas razas con mayor predisposición y tendencia a la impulsividad
Por ejemplo: cocker spaniel dorado.
Niveles altos de agresividad e impulsividad  están relacionados con bajos niveles de serotonina.
Ansiedad: Cuando no existe resolución del conflicto jerárquico con los propietarios.
Por ejemplo: El perro es dominante en algunas situaciones  y sumiso en otras.
Esto puede relacionarse con castigo físico aplicado incorrectamente.
Las posturas del perro incluyen señales ambivalentes  con señales mezcladas de agresión ofensiva  y miedo.
Diagnósticos diferenciales
- Agresividad relacionada con hipotiroidismo
- Hidrocefalia
- Liscencefalia
- Intoxicación
- Síndrome de agresión por lapsus mental o agresión idiopática
- Tumores intracraneales

Tratamiento de agresividad por dominancia dirigida al humano


- Descartar otros problemas que puedan influir en el desencadenamiento de la agresión
- Descartar causas orgánicas
- Hacer un análisis de riesgo
- Castración
      No está plenamente demostrado aunque se sabe que sí existe una facilitación hormonal.
      La expectativa con la castración es que si no lleva mucho tiempo de iniciado el
      Problema, puede haber una mejoría, aunque difícilmente implica  una cura completa.  Ante la duda es mejor castrar.
- Está contraindicado en hembras a menos que el contexto de agresión coincida específicamente con los periodos de celo
Modificación de conducta
 
 
 

 


1. - Evitar en lo posible cualquier situación que pueda desencadenar un episodio agresivo
- No molestarlo mientras duerme o descansa
- Evitar juegos que parezcan luchas
- Poner su comida en donde pueda comer solo
- Eliminar el castigo físico o verbal
- No manipular o forzar al perro físicamente


2. - Reforzar el papel dominante de los propietarios sobre el perro
- Suprimir durante una semana cualquier tipo de caricia o afecto
- Usar la obediencia como un mecanismo de control cotidiano
- Programa de salario
- Alimentar al perro después de los dueños
- Utilización de accesorios de control como collar de cabeza, correa y bozal, La utilización de fármacos en agresividad por dominancia está restringida a: Impulsividad y/o ansiedad 
- Benzodiazepinas están contraindicadas por su efecto desinhibitorio sobre la agresión .
Siempre hay que consultar con el especialista para un diagnostico y medicación.
 
 
 

 

13 Comentarios en “Agresividad en los perros”

  1. Virginia Dijo:

    Buenas!!

    Justamente ayer, una amiga mia fue mordida por su perro de toda la vida, nunca había mostrado agresividad alguna hacia ella ni hacia ningún otro perro, y ayer, después de un pequeño gruñido, le mordió en la cara, teniendo que someterse a cirugía plástica. Ella no sabe qué hacer con el perro, porque hay niños en casa y tiene miedo de que les ataque a ellos también…me puedes dar algún consejo??
    Gracias de antemano y enhorabuena por tu blog que es estupendo
    Un abrazo

  2. Marisa Dijo:

    Estoy segura, que antes de este grave incidente, ha tenido que haber señales de agresividad, unas veces creemos que son juegos o rarezas del perro. Al ser mayor, lo mejor es que lo lleven al veterinario que mediante unas pruebas, le podrá decir a que es debido este cambio y que es lo mejor para todos.
    Un abrazo

  3. Encarni Dijo:

    Hola! tengo un cocker negro de un año y medio y ya no se que hacer. Lo lleve a un adiestrador y no le hizo nada. Ahora he contactado con otro y espero que este me de mas resultado porque ya no se que hacer es una situación desesperante. Antes no se relacionaba con perros y ahora sí, pero esta mañana se ha peleado con otro y realmente no se que hacer. Gracias

  4. Marisa Dijo:

    Encarni: No dejes jamás que tu perro crea que es el dueño de la camada, nunca, demuéstrale que el jefe eres tú. Tienen sus ratos de agresividad, aunque son muy buenos y cariñosos, en realidad. Hay que tener mucha paciencia. Te cansarás de decir NO, y de darle en el morro. Si se te tira, sigue con el no, y hazle ver que eso no está bien. Ahora, es importante que cuando lo haga bien, le digas “muy bien, muy bien”, con caricias y fiestas, y un premio. Háblale mucho, para que aprenda las más posibles palabras, lo básico es que tengas paciencia, constancia, tenacidad.
    De repente, me empezará a obedecer, prácticamente a todo. Aunque el nervio lo tiene, y a veces “hará una de las suyas”.

  5. marta Dijo:

    Yo quería saber si es verdad o es un rumor, que los perros suelen ser más agresivos entre los de su misma raza. Lo digo porque tengo una perrita y la he llevado el otro día a un lugar en donde había tres perritas más y no la solté, porque la experiencia que he vivido desde joven es que las perras suelen ser más malas entre ellas, pero igual es una opinión equivocada.
    muchas gracias.


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