Los perros fumadores pasivos.

Jueves, 18 de Septiembre de 2008

Enfermedades

La idea de este artículo la tiene mi amigo David, por lo que he decidido escribir sobre el tema, ya que creo que NO pensamos todo lo que puede perjudicar el tabaco a nuestras mascotas.

De un tiempo a esta parte, se ha hablado del problema que supone el humo del tabaco para los no fumadores que lo respiran. Se los llama fumadores pasivos. Personas adultas que no fuman, embarazadas, enfermos, niños que juegan a nuestro alrededor….., pero y de nuestros animales.

Desconozco el efecto que tiene el tabaco en los perros, pero sí se que se emplean perros en algunos estudios de contaminación urbana, porque están justo a la altura a la que se producen las emisiones de coches y autobuses. Pero también están a esa altura los carritos de bebé.

Al igual que los humanos, los animales domésticos se convierten en fumadores pasivos cuando conviven con quienes consumen tabaco.

El humo que respiran los no fumadores no sólo afecta a las personas y al medio ambiente, sino también a los animales, particularmente a las mascotas que conviven con quienes consumen tabaco. Si llevamos estos efectos a las mascotas, encontramos que se magnifican.

Existe un buen número de publicaciones científicas recientes que han reportado la amenaza significativa que representa el humo para las mascotas. Como fumadores pasivos los gatos pueden desarrollar cáncer y linfoma, en tanto que los perros pueden padecer cáncer nasal y pulmonar.

El lamerse es una de las razones por las que los perros son susceptibles a enfermar por causa del humo de tabaco y es así como los carcinógenos se acumulan en sus lenguas y hocicos. Además, al limpiarse exponen las membranas mucosas del hocico.

Respecto a los perros, estudios especializados indican que aquellos que viven en casas de fumadores son susceptibles de desarrollar cáncer en la trufa y en el área de los senos nasales, particularmente en razas con hocicos largos, debido a que sus narices tienen una superficie mayor que está expuesta a los carcinógenos y también para acumularlos. Los animales que padecen esta enfermedad normalmente no sobreviven más de un año.

En el caso de los caninos de hocico mediano y corto, a pesar de que presentan menor incidencia de cáncer nasal, son más propensos a desarrollar cáncer pulmonar. Ello se debe a que como sus pasajes nasales son tan cortos, resultan ineficaces para retener y acumular los carcinógenos que contiene el humo emitido por los fumadores. El resultado es que una mayor cantidad de estas sustancias nocivas alcanza los pulmones.

Los investigadores dicen que a fin de ayudar a prevenir los efectos adversos del humo del tabaco en las mascotas, sus dueños deberían tener designada un área para fumar, preferentemente separada de la casa, o simplemente dejar el hábito.

El cáncer animal, al igual que el humano, es un crecimiento anormal de las células, y puede ser benigno o maligno, así como localizarse en un área específica del cuerpo o diseminarse por el mismo.

El cáncer animal es una enfermedad común, cuya incidencia incrementa con la edad. De hecho, es responsable de 50% de las muertes de mascotas mayores de 10 años. En el caso de los perros, éstos tienen una tasa de incidencia del mal muy similar a la de los humanos, mientras que en los gatos es menor.

Para realizar un diagnóstico certero, los expertos se valen de rayos X, análisis de química sanguínea, ultrasonografía, historial médico de los animales y exámenes físicos. Sin embargo, muchos tipos de cáncer requieren de biopsias (remover una parte del tejido dañado para su análisis posterior) a fin de poder determinar el grado de severidad de la enfermedad y el mejor tratamiento posible.

A diferencia de otras enfermedades que aquejan a las mascotas, hasta ahora no existe una manera eficaz de prevenir el cáncer. Lo que sí es posible es realizar un diagnóstico temprano para detectarlo y tratarlo con más oportunidades de éxito.

El cáncer en los animales es tratable por lo general cuando se realiza un diagnóstico oportuno, por ello se recomiendan visitar al veterinario con regularidad, sobre todo cuando se presentan algunos de los síntomas citados.

Cada tipo de cáncer requiere cuidado individual e incluye terapias combinadas como cirugía, quimioterapia, radiación, criocirugía (que consiste en el congelamiento de las áreas afectadas), hipertermia (calentamiento) o terapia inmunológica.

Una vez que se ha efectuado el diagnóstico, el veterinario es el único indicado para determinar el tipo de tratamiento que deben recibir los animales, aunque en casos de excepción, puede referirlos con algún experto en oncología.

La tasa de éxito en el tratamiento en perros y gatos depende esencialmente del tipo de cáncer que padezcan, así como de la agresividad del tratamiento. Algunos cánceres pueden ser curados en casi todos los pacientes, pero en otros casos sólo pueden ser tratados hasta cierto grado.

Nuevas investigaciones alertan sobre el problema.

Además del humo del cigarrillo, son afectados por la contaminación ambiental.

Padecen cáncer, enfermedades pulmonares y alergias. Aunque todavía es un tema poco explorado, varios trabajos científicos demuestran que existe una relación entre ciertas formas de cáncer en perros y gatos y su exposición al tabaquismo pasivo y a la contaminación ambiental.
Además, el humo afecta las vías respiratorias de las mascotas, que también pueden sufrir enfermedades inflamatorias y alérgicas.

Existe un creciente número de casos de linfoma entre los perros, que además de ser el tumor más común de la sangre, es de los más frecuentes que trata un oncólogo veterinario.
Melanoma bucal canino, cuya presentación es similar al melanoma cutáneo humano.

Los perros presentan pocos tumores pulmonares primarios: cuando llega al pulmón en la mayoría de los casos son por metástasis de tumores mamarios.

Sin embargo, existe una gran cantidad de perros que viven en pisos o apartamentos con moqueta, alfombras y cuyos dueños son fumadores que desarrollan muy frecuentemente una afección que también existe en el hombre y se llama enfermedad pulmonar obstructiva crónica.

Los perros de baja talla están más cerca del piso y más expuestos al humo, y por eso son los más afectados. Tienen tos y disnea, problemas bronquiales y enfisema.

Si el perro llega al veterinario con estos síntomas y se diagnostica un problema cardiopulmonar se pregunta si el dueño es fumador. Si es así, entonces el perro será fumador pasivo.

La gente imagina que es el humo lo que produce el cáncer… En realidad, el humo irrita por contacto. Lo que más afecta son las sustancias que contiene, que son agentes transformadores de oncogenes, pero todavía hay que estudiar más cómo impactan estos agentes carcinogénicos del tabaco en cada especie.

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2 Comentarios en “Los perros fumadores pasivos.”

  1. Oca Dijo:

    Un articulo muy, muy, muy interesante. Felicidades nuevamente! sigue así! me gusta mucho tu blog.

    Un saludo.

  2. Naturalmente Dijo:

    Los remedios naturales para mascotas con problemas respiratorios, combinan ingredientes herbarios y homeopáticos con las sales bioquimicas para la ayuda del sistema respiratorio (pecho, vías aéreas y garganta) y como tónico para el sistema inmune - de tal modo ayudando a mantener perros y gatos libres de infección promoviendo la salud de estas estructuras de cuerpo importantes.


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