¿Qué es la displasia de cadera?
La Displasia de Cadera es la enfermedad ortopédica más común que tienen nuestros perros. Es una enfermedad que afecta en mayor medida a perros de gran tamaño o de rápido crecimiento. Los dolores que les produce harán que pasen de correr y saltar al no poder levantarse.
A los perros de rápido crecimiento no les da tiempo a fortalecer sus articulaciones y huesos para soportar el peso de su cuerpo. “Mucha gente cree que el mejor remedio para esta enfermedad es sacrificarlos, pero con un buen tratamiento se puede conseguir que lleven una vida normal. La solución más racional es la castración, ya que es una enfermedad hereditaria”. Es multigenética, es decir, hay varios genes responsables, pero la displasia de cadera es, también, un problema basado en la nutrición y el medio ambiente.
Un perro con displasia de cadera nace sano. El desarrollo de la displasia se produce al crecer el cachorro. El desarrollo simultáneo desequilibrado de las articulaciones de la cadera, huesos y tejidos blandos, durante los 6 primeros meses de la vida de los cachorros, da lugar a la displasia de cadera.
¿Como se manifiesta?
Los propietarios de un cachorro con displasia, a menudo consultan al veterinario por las dificultades que presenta el cachorro para pararse y por el tambaleo de las patas traseras al caminar. Presentan caderas anchas, cuadradas, son cachorros bastante sedentarios, algunos comen sentados, pueden ser agresivos o demasiado “buenos”. Algunos cachorros no manifiestan síntomas y llagan a la edad adulta conviviendo bastante bien con la afección pero son los portadores genéticos y los posibles transmisores a sus crías. La manifestación con todos sus signos va a aparecer tarde o temprano.
Los hallazgos clínicos incluyen: intolerancia al ejercicio, rengueras, se incrementa la dificultad para saltar o para echarse, dolor a la palpación o al pararse, sonidos de chasquido en movimientos forzados o en el andar, atrofias musculares, incremento de la agresión debido al dolor, restricción de los movimientos de la cadera, dificultades para correr o saltar, etc. Suelen ser cachorros muy “buenos” que permanecen mucho tiempo echados, y no ” rompen nada”.
¿Como se diagnostica?
A través de una radiografía que se toma con el animal anestesiado, para que relaje sus músculos y ligamentos, en posición ventro dorsal con los miembros extendidos, paralelos, con las rótulas bien posicionadas. Una articulación normal muestra las cabezas femorales bien formadas ubicadas profundamente en las cavidades acetabulares. Las superficies de contacto son congruentes y paralelas. En articulaciones con alguna alteración se observa desde ligero a grandes desplazamientos laterales de las cabezas femorales (subluxaciones) que permiten el “juego articular”. Si existe juego articular, en poco tiempo se verán cambios inflamatorios en las superficies articulares y posteriormente artrosis.
El inicio.
Al nacimiento, el hueso de la cadera y la articulación son todo cartílago. La calidad de la nutrición durante la gestación ya ha afectado al desarrollo de los cartílagos. Cuando un cachorro crece, el cartílago se convierte en hueso. Esto es parte del proceso de crecimiento controlado por las hormonas. La formación del hueso y el crecimiento, cambian los factores de esfuerzo sobre la articulación y, si las fuerzas opuestas son demasiado débiles para mantener unida la cadera, se desarrolla una separación que produce daños mecánicos a la articulación y a la parte superior y bordes de los cuencos de la cadera (fémures). Esto da lugar a inflamación que se convierte en engrosamiento y estiramiento de la cápsula articular, ulterior estiramiento del cartílago y produce un exceso de formación de hueso. Se debe saber que la articulación contiene todo el importante líquido sinovial. El ingrediente más importante de este líquido es los nutrientes. Los nutrientes provienen de la dieta diaria. Si la dieta diaria tiene exceso o falta de los nutrientes necesarios, es probable que se produzcan daños a la articulación.
Evolución de los daños a la articulación:
- Engrosamiento de la cápsula articular.
- El cartílago de la articulación se adelgaza y desgasta en los puntos de tensión.
- El hueso intentará corregirlo engrosando su masa ósea.
- Se desarrollan grietas en el cartílago de la articulación
- Las propiedades elásticas y regenerativas del cartílago de la articulación se reducen y dan lugar a pérdida de lubricación y nutrición.
- Se desarrolla tejido cicatricial que sustituye al cartílago.
- La cabeza del fémur se aplana dando lugar a un desgaste anormal del cartílago articular, desarrollando formaciones hueso-cartílago.
- En los puntos de tensión, el hueso cartílago se desgasta y el hueso se pone al descubierto.
- El resultado es un daño a la articulación doloroso y que restringe el movimiento.
Grados de la displasia de cadera.
Existe cuatro grados de displasia de cadera:
Grado I. Desviación mínima de la normalidad, con subluxación mínima y prácticamente sin existir alteraciones.
Grado II. La radiografía será de una marcada subluxación lateral de la cabeza del fémur, llegando a quedar fuera del acetábulo de una cuarta parte a la mitad de la cabeza femoral.Hay además cambios en la forma y exostosis, tanto en la cabeza femoral como en el acetábulo.
Grado III. La cabeza del fémur está desplazada lateral y dorsalmente del acetábulo, entre la mitad y tres cuartos de la dimensión. Las alteraciones de la morfología y la exostosis son bastante evidentes.
Grado IV. El desplazamiento o luxación lateral de la cabeza del fémur es total, acompañado de aplanamiento del acetábulo y de la cabeza femoral. Se observan diversos grados de displasia ósea que son característicos de la osteosclerosis resultante.
Características de los grados de displasia.
Sin indicio de displasia de la articulación coxofemoral 0-0: La cabeza del fémur y el acetábulo son congruentes, y el ángulo según Norbeg (en posición: miembros extendidos) es de 105º o más. El reborde craneolateral del acetábulo está afilado o ligeramente redondeado. El intersticio articular es estrecho y uniforme.
La radiografía ventro dorsal de una cadera normal muestra una cabeza femoral bien formada, con una perfecta adaptación a la superficie articular del acetábulo, que a su vez es profundo y abarca o recepciona más de la mitad de la cabeza del fémur.
Forma de transición (sospecha de Displasia de cadera) 0-1: La cabeza del fémur y el acetábulo son en un escaso grado incongruentes con un ángulo Norberg de 105º o más, o bien el ángulo Norberg es inferior a 105º, siendo congruentes la cabeza femoral y el acetábulo. Puede haber pequeñas faltas de precisión en el borde craneal, caudal o dorsal del acetábulo.
El concepto de “sospecha de Displasia de cadera“ ha sido ampliamente reemplazado por la expresión de “forma de transición” o “caso limite”. Quiere decirse con ello que en tales casos no se trata de animales con una Displasia de cadera diagnosticada, sino más bien de formas articulares todavía dentro del marco de la zona de variación anatómica.
Displasia de cadera ligera 1º: La cabeza del fémur y el acetábulo son incongruentes, el ángulo Norberg es alrededor de 100º y/o el reborde cráneo lateral esta ligeramente aplanado. Puede haber faltas de precisión o como máximo, ligeros indicios de alteraciones osteoartrósicas en el reborde craneal, caudal o dorsal del acetábulo.
Una displasia leve muestra un ligero desplazamiento lateral de la cabeza femoral, permitiendo movimiento o juego dentro de la articulación, lo que podría provocar con el tiempo, una osteoartritis degenerativa secundaria, con signos de artrosis y cambios en la imagen de la articulación. Muchas veces este estado puede no ser acompañado por signos clínicos.
Displasia de cadera Mediana 2º: Clara incongruencia entre la cabeza del fémur y el acetábulo, con sub-luxación. El ángulo Norberg es superior a 90º (sólo como referencia). Aplanamiento del reborde craneal del acetábulo y/o señales osteoartrósicas.
La cabeza del fémur puede no ser esférica. El cuello del fémur adopta a menudo una forma cilíndrica y puede verse más corto.
Displasia de cadera Grave 3º y 4º: Llamativas alteraciones displásicas en las articulaciones de la cadera, así como, por ejemplo: luxación o acentuada sub-luxación, ángulo Norberg inferior a 90º, claro aplanamiento del reborde craneal del acetábulo, deformación de la cabeza del fémur (forma de seta, aplanada) u otras señales osteoartrósicas.
En casos de sub-luxación o luxación completa, donde las cabezas femorales mantienen una muy escasa superficie de contacto con los acetábulos, los signos clínicos se presentan con todo el abanico de posibilidades. Radiológicamente los cambios son muy evidentes: Osteoartritis degenerativa de los acetábulos, tendencia al aplanamiento, artrosis y osteofitos alrededor y en la superficie articular, deformación de las cabezas y cuellos femorales, refuerzos de la cápsula articular y resistencia a la extensión y a la buena posición de los miembros. Los animales que lamentablemente se encuentran dentro de este grupo, son los que más necesitan que sus dueños comprendan la relación de sus manifestaciones clínicas, con la gravedad de la enfermedad, para poder ayudarlos y así mejorar su calidad de vida.
Los perros con ligera displasia coxofemoral que no deban satisfacer grandes exigencias, no tienen por qué enfermar de un modo visible. Como los animales reaccionan a menudo muy poco a dolores crónicos, puede pasar desapercibida esta afección incluso en perros afectos de una mediana displasia coxofemoral si no desencadena la cojera un trauma. Por ejemplo: Una distorsión articular al saltar o un sobreesfuerzo agudo.
En caso de displasia coxofemoral grave, habrá que contar, incluso como animal de compañía, que en un plazo más o menos largo, si no se medica preventivamente aparecerá una cojera que hará necesario un tratamiento. El pronóstico dependerá del grado de atención que se le pueda prestar al animal.
Para animales de trabajo, sólo deben emplearse perros con articulaciones coxofemorales sanas, es decir, que no tengan indicio alguno de displasia, ya que incluso con una displasia ligera habría que contar con la aparición y la rápida evolución de la artrosis si los animales han de rendir corporalmente, especialmente cuando se exigen altos rendimientos en saltos y corridas de largos trayectos.
¿Desde que edad se puede realizar el diagnóstico?
Es conveniente realizar el diagnóstico desde los 6 o 7 meses de edad donde ya se puede ver la congruencia y adaptación de las superficies articulares. Es conveniente no exigir un entrenamiento a los cachorros menores, ya que la cadera está en pleno crecimiento y desarrollo y es la etapa de las mayores transformaciones.
Un diagnóstico precoz, permite ayudar terapéuticamente al cachorro que la presente, con el objeto de brindarle una mejor calidad de vida, ya que las consecuencias secundarias de la displasia son profundas y las manifestaciones clínicas en la mayoría de los casos son acompañadas de mucho sufrimiento.
Otra razón importante es la selección de los perros que la padecen para no usarlos como reproductores, debido a que esta enfermedad tiene alta heredabilidad, y es influenciada por factores de crianza que aún están en discusión (alimentación, ejercicio precoz etc.). Si se emplean con fines reproductivos, parientes de animales afectados de displasia coxofemoral, se están empleando deliberadamente portadores de genes defectuosos.
Tratamiento para cachorros o adultos que ya tengan displasia.
Todos los tratamientos intentan mejorar la calidad de vida del los perros. Hay que destacar que aun siendo una enfermedad grave funcional no es grave vital, en otras palabras el paciente sufrirá de una disfunción en la locomoción pero no compromete su vida. Un animal enfermo de displasia puede vivir toda su vida con esta enfermedad y llevar una vida placentera.
La displasia es una entidad controlable pero no curable.
Los tratamientos tienen por objetivo:
- Inhibición de la inflamación.
- Alivio del dolor.
- Regeneración de las superficies articulares.
- Reparación del cartílago.
- Recuperación de la función articular.
Métodos:
- Conservadores no invasivos: corticoides, antiinflamatorios no esteroideos, condroprotectores, regeneradores del cartílago.
- Quirurgicos: sección del músculo pectíneo, plástica del techo del acetábulo, osteotomías, prótesis total de la artículación, resección de la cabeza del fémur,
Por eso es muy importante que el diagnóstico sea realizado correctamente, e importante su precocidad, a fin de implementar el tratamiento correcto, reparador o preventivo de situaciones de mayor gravedad.
Los tratamientos tradicionales van desde los métodos quirúrgicos: escisión de las cabezas y cuellos femorales, para aliviar el dolor, o mejorar el paso. Reemplazo total de cadera en perros adultos, lo que exige una técnica precisa y muy afinada, como así también, la tendinectomia del pectíneo que ha sido usada para disminuir el dolor, pero no detiene la progresión de los cambios degenerativos asociados con displasia, y el dolor puede volver a aparecer debido a esos cambios.
Se pueden utilizar las terapias medicamentosas conservadoras, para aliviar el dolor, en perros con cambios degenerativos severos, por ejemplo: los analgésicos o antinflamatorios del tipo de la aspirina, fenilbutazona o corticoides, pero tienen el inconveniente que en poco tiempo producen manifestaciones secundarias gastrointestinales y deben ser controlas en el uso, a su vez no permiten la recuperación articular.
Pueden ayudar también los hidrolizados de cartílago o de colágeno concentrados, en forma oral o inyectables. En los últimos 10 años, tanto en nuestro país, como en Estados Unidos, se han desarrollado nuevos métodos terapéuticos para el tratamiento de todos los estados degenerativos osteoarticulares secundarios a la displasia y a la artrosis en general, basados en el uso de Aminoácidos Específicos y pre GAGs, (Precursores de los Glicosaminoglicanos, formadores de la sustancia fundamental del cartílago, formadores de fibras colagenas, indispensables para su nutrición y regeneración) que estimulan la recuperación funcional de las articulaciones con regeneración cartilaginosa y del líquido sinovial, evitando en la gran mayoría de los casos el uso de técnicas quirúrgicas cruentas e invasivas y el uso de drogas que han demostrado tener acciones secundarias indeseables.
Se logra de esta manera eliminar el dolor, mejorar el estado general, el andar, evitando las atrofias musculares, frenando en gran medida el proceso degenerativo articular, lográndose la recuperación de una superficie de contacto, visible, comprobable radiológicamente.
Consejos para reducir el dolor.
La palabra clave en esta enfermedad es la natación. Estos ejercicios hacen que el perro desarrolle muy bien los músculos que rodean las articulaciones sin desgastarlos, ya que el desgaste incrementaría aún más el dolor. Lo más aconsejable es llevarle a nadar dos veces por semana y dejar que disfrute del baño todo lo que quiera, pero evitando en todo momento que se agote. Aunque al principio le cueste más, descubriremos que con el tiempo se encontrará más a gusto en el agua.
Otro punto es la alimentación. La cadera es la que resiste el peso del cuerpo y, en este tipo de enfermedades, la obesidad pasa de ser un problema a convertirse en una grave complicación. Si el perro ya padece obesidad, tiene que adelgazar evitando que coma las sobras de la mesa o golosinas, y darle alimentos con mucha fibra y poca grasa.
El ejercicio diario será un paso más para remitir el dolor. Es conveniente que pasee dos veces al día durante veinte minutos. Es esencial seguir el paso del perro para que no se sienta incómodo ni haga demasiados esfuerzos: el exceso será contraproducente.
Nosotros somos los que verdaderamente sabemos lo que le viene bien a nuestro perro y, por eso, tenemos que tomar la iniciativa y ayudarle.
Primordial no hacer caso en todo momento a las apetencias del perro. Muchas veces ellos no quieren realizar tareas simples por el esfuerzo que conllevan, sin embargo nosotros sabemos que su realización será beneficiosa para paliar esta dolencia.
La temperatura del lugar en el que se encuentre el perro es muy significativa, ya que el ambiente frío no ayuda a la movilidad de los huesos, así que se aconseja ponerle una bolsa de agua caliente por la noche para que el músculo se relaje y las molestias cesen. Así, podrá disfrutar del placer de estar tumbado.
No le obligues a sentarse en un determinado sitio, es mucho mejor que nuestro amigo elija el lugar donde quiere descansar. Asimismo, el masaje terapéutico es ideal para los animales, pues les produce un agradable placer. Gracias a esta técnica, se distenderá la zona muscular afectada, aliviando sensiblemente el dolor.
A la hora de realizarlo, se aconseja que se haga mediante movimientos circulares, ejerciendo presión con las yemas de los dedos, sin hacer daño al animal. Si lo tolera bien, darle un masaje de diez minutos o más en cada lado afectado.
Si vemos que el perro se inhibe del juego y no quiere hacer determinados ejercicios, es mejor que acudir al veterinario, porque hay varios grados de displasia y cada uno tiene un pronóstico y tratamiento diferente. Además, cuanto antes se emita el diagnóstico, mejor: El tratamiento temprano evitará problemas secundarios.








Sábado, 6 de Junio de 2009 a las 3:18 am
se puede operar a los perros con displacia y ponerle de vuelta el hueso bien puesta ???? me pueden responder antes de el 20 de junio porfa
Sábado, 5 de Junio de 2010 a las 4:17 am
hola, tengo un mastin napolitano apenas de 10 meses y le acaban de diagnosticar displasia en 3er grado pero esta a una nada de ser 4, que me aconsejarian como ejercicio o para un caso como este?
Sábado, 24 de Julio de 2010 a las 2:50 am
mi perro n tiiene Dolor en la cadera ni se queja! pero n puede utilizar sus patas traCras ahora estoii cnfundiida q puedo hcer para ayudarlo a q camine cn sus 4 patas?
Miércoles, 1 de Septiembre de 2010 a las 12:11 am
muchAS GRACIAS POR LA EXPLICACION ME AYUDO ENORMEMENTE DE NUAVA CUENTA MIL GRACIAS
Jueves, 21 de Octubre de 2010 a las 8:44 pm
Hola. Tengo un cachorro de 1 mes y medio con displasia de cadera, existe algun tratamiento para que mejoren sus movimientos? aun esta con su mamá y con sus hermanos, pero obviamente no tiene el desarrollo ni las actividades de los demas. Es posible ayudarle para que su condicion mejore?
Gracias por su respuesta.
Lunes, 4 de Abril de 2011 a las 1:53 am
por favor me urge ke me ayuden mi cachorro segun tiene displacia de cadera
ase ejercicio nada y sigue llorando demaciado no se que haser toma medicamentos y tratamiento y se a vuelto muy agresivo
ke hago llora todo el dia urge ke me contesten alguien porfavor
Lunes, 4 de Abril de 2011 a las 1:56 am
es un cahorro de 3 meses doverman urge ke me ayuden o ke me digan kele doy detomar
para quitarle el dolor tengo 5 dias que no duermo grita demaciado
Viernes, 15 de Abril de 2011 a las 1:05 am
La pregunta es ¿existe algún componente para darle con la comida balanceada, para que baje o controle el peso?.
Tengo una perrita de 06 años, que ha sido esterilizada. a pesar de que come una sola vez al día (250 grms. aproximadamente de comida balanceada), siempre muestra un exceso de peso. Al hecharse sobre su pierna izquierda, siempre al levantarse cojea. Nos tiene preocupados por esta situación. Les agradeceré una orientación al respecto. Muchas Gracias.
Jueves, 4 de Agosto de 2011 a las 10:21 pm
lo mio no es un comentario, sino una pregunta. Tengo un perro de año y medio que le han diagnosticado displasia severa, tiene la movilidad muy restringida, ya que le duele cualquier movimiento que hace, le estoy dando cartilago de tiburon a diario y antiinflamatorios cuando se siente peor, pero cada vez es mas a menudo. tiene las 4 patas atrofiadas y la verdad es que me da muchisima pena, cree usted que deberia pensar en sacrificarlo? muchas gracias, espero su respuesta