El tener una mascota también tiene un efecto beneficioso sobre las familias. Algunos estudios demuestran que las familias pasan más tiempo interactuando luego de haber adquirido una mascota. Las mascotas proveen un foco para desarrollar actividades divertidas y conversaciones amistosas. La relajación y el alivio de las presiones que provee la compañía de un animal, dan paso a una serie de beneficios, tangibles, para la salud de los padres. Los dueños de mascotas tienen un riesgo decreciente de enfermedades cardiovasculares, menos enfermedades menores y quejas, y realizan menos visitas al médico que sus compañeros sin mascotas.
Tener un perro puede ser una experiencia familiar sumamente agradable. Los niños aprenden a interactuar con la mascota y a responsabilizarse por su salud y el bienestar. Sin embargo, a pesar que el tener un perro pueda tener muchos beneficios para los niños, los padres necesitan enseñar a sus hijos cómo deben comportarse con los perros para que puedan tener una relación segura y placentera.
A la edad apropiada, los niños deben ser animados a entrenar a los perros en actividades típicas de obediencia, tales como sentarse y acercarse cuando se les llama. Estas actividades sirven para enseñar a los perros que los niños tienen más alta jerarquía que ellos.
Es cierto, los niños que crecen con mascotas puede tener una ventaja sobre los niños que no las tienen.
La relación entre perros y niños es especial y reconfortante y trae consigo muchos beneficios para el desarrollo del niño. Estudios realizados han demostrado que los niños con mascotas tienen más alta autoestima y son más populares entre sus compañeros. Ellos adquieren habilidades para cuidar de otros y al mismo tiempo demuestran más empatía y una actitud más preocupada. Existe evidencia de que el poseer una mascota ayuda a desarrollar la comunicación no verbal.





Jueves, 30 de Abril de 2009 a las 4:25 pm
io creo k los perros botan una nfesion super peo super mala